lunes, 25 de agosto de 2014

Terrotic 500 Agosto



Terrotic nació con el propósito de explorar la frontera entre el erotismo y el terror; Eros y Tánatos en un sólo espacio: la ficción. Te invitamos a seguir siendo parte de este experimento literario. ¡Comparte tus cuentos y desata la imaginación!

Bases

1) Los participantes deberán escribir un cuento en el que se unan erotismo y terror, de 500 palabras máximo (sin contar el título) y publicarlo en el área de comentarios de esta entrada del blog http://terrotic.blogspot.com antes de las 6 a.m. del sábado 30 de agosto (tiempo central de México), incluyendo nombre de usuario en Twitter o correo-e de contacto válido para comunicación con el eventual ganador.

2) Cada escritor podrá participar únicamente con un cuento de su autoría.

3) Los criterios para determinar al ganador incluyen:

a) La originalidad del tema, la creatividad y el desarrollo del mismo. El fallo del comité es inapelable.

b) Cercanía o apego de la obra a los géneros propuestos en el proyecto (erotismo y terror).

c) Publicación del cuento como comentario del blog dentro del plazo establecido. No se admiten correos-e, entregas en varios tuits o algún otro tipo de publicación con liga a la misma.

d) Apego a la longitud estipulada. Para determinar el número de palabras se usará la herramienta que para ese propósito se incluyen en los procesadores de texto electrónico (MS Word, LibreOffice Write, etc.), se recomienda usar herramienta similar.

4) El cuento ganador será publicado en una entrada propia, editada y destacada, en este blog: http://terrotic.blogspot.com en la semana posterior a la publicación de resultados, la cual también será promovida en las cuentas en Twitter del comité organizador.

5) El comité editorial se reserva el derecho de declarar este concurso desierto.

Comité Editorial

Alexsa Bathory @alexsabathory
Monsieur Mess @_QcQ
Andrés Galindo @andresrsgalindo

El Comité agradece profundamente a la administradora del blog https://kishimotosdarkside.wordpress.com/, que alojó los Terrotic 500 de junio y julio, Melina @DCapricornio_

3 comentarios:

  1. LOS SIETE LECHONES

    Un 30 de agosto, día en el que se celebraba –como todos los años– el cumpleaños de Nemesio Briceño, dicen que tiene más de 100 años, pero no luce mayor de los 40. Se trata de un elegante médico cirujano, de físico musculado, mirada cautivante y una gran energía sexual; de gustos refinados, amante de las artes, la hechicería, y a pesar de su aspecto muy varonil, también disfruta el sexo con otros hombres; pero esto último nadie lo comentaba, era un secreto… un secreto a voces de esos que existen en todos los pueblos.

    El gran festejo recibió a las familias más adineradas de la región. Nadie faltó a la celebración, famosa por un exquisito vino rojo que se servía únicamente ese día, y por los siete lechones que se sacrificaban para la ocasión; cocidos con exóticas especias traídas de la India. Luego de la cena, Nemesio dio su acostumbrado discurso de agradecimiento.

    Entre los asistentes, se fijó en un grupo de adolescentes muy atractivos -no pasarían de los 18 años- todos rubios, parientes de los Winkeljohann, una familia alemana que había invitado. Con su simpática cháchara hizo amistad con ellos, cuánto lo cautivaban aquellas sonrisas inocentes y cuerpos atléticos, parecía un lobo hambriento contemplando una manada de corderos. Les ofreció ir a un burdel, convite que los chicos no rechazaron, pues ninguno conocía lo que era estar con una mujer.

    Al llegar al burdel, no había nadie, el sitio estaba abandonado; los jovenzuelos se sintieron defraudados, pero el habilidoso médico siguió hablando con ellos y les ofrecía tragos para mantenerlos relajados. Cuando ya los chicos estaban todos muy ebrios, comenzó a desnudarlos en contra de su voluntad; sin embargo, no tenían fuerzas suficientes para defenderse. Con apetencia los manoseaba, ¡ah! sus ojos brillaban de excitación y lujuria, mientras su abultada entrepierna empezaba a humedecerse, disfrutando con todos sus sentidos la lozanía de aquellas blancas pieles y dorados vellos. Besaba y mordisqueaba sus labios, acariciaba sus pezones, azotaba sus voluptuosas nalgas, chupaba sus miembros flácidos, así lo disfrutaba, detestaba dar sexo oral a penes erectos; lamía sus estrechos y rosados anos, luego de oscuras vejaciones que lo llenaban de poderío, terminó violándolos sanguinariamente.

    Nadie logró encontrar a los jóvenes, por muchos meses estuvieron secuestrados en el sótano de la mansión Briceño. El desgaste físico de los chicos era excesivo, esclavos en oficios de limpieza y placer sexual, su semen era usado para baños especiales del sádico Nemesio; así mantenía su piel fresca y brillante, era su mejor secreto de belleza. Transcurrido un año, la noche de luna llena previa a su cumpleaños, se deshizo de ellos, asesinándolos en un brutal rito de crucifixión, para convertir su sangre en un exquisito vino, y sus laceradas carnes en los siete lechones que degustarían todos en su próximo festejo.

    Usuario de Twitter: @RodolfoArnau
    Correo electrónico: geroticos@gmail.com

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  2. LOCA
    Es romántica y tierna, cada noche se prepara para ir a la cita. Se baña sin premura, acariciando lento su cuerpo, tocándose y sonriendo coqueta, se atavía con ropa liviana y transparente, seductora. Y entre más pasa el tiempo más ansia y excitación siente. Madrugada ya, la 1, las 2, qué más da; se enfila y camina como flotando sobre la acera porque sabe que la espera aquel amante.
    Hace frío. La puerta de hierro está entreabierta lo que le permite entrar a hurtadillas silenciosas para no despertar a los seres nocturnos. Llega, y ahí está, se abalanza con desesperación y ganas, besa, acaricia aquel cuerpo que la enardece y le provoca estertores de placer. Pasa sus manos delicadamente y lo roza para excitarlo, besa su cuello y exhala en él para dejar su tibieza y encender las pasiones. Lo provoca, lo seduce. Recorre su espalda con los dedos hasta sus nalgas, le lame las piernas como un dulce y cierra los ojos mientras hace lo que hace; se desnuda ante él para que la posea una y otra vez en entrega plena y total, goza con él, le grita blasfemias cuando la penetra y hace arquear su cuerpo para ofrecer la pelvis y los senos. Susurra cosas ininteligibles cuando avienta su cabeza hacia tras en un movimiento de posesión profunda por ese miembro viril que la hace suya. No es bella y lo sabe, pero también quiere disfrutar el que alguien le seque la humedad de su entrepierna. No sólo las beldades merecen gritar “¡más… así… no pares!”
    Y se convierte en amazona y le cabalga, en objeto sexual y le usa. El la posee, fuerte y rudo. Nadie lo hace mejor, ella corresponde con ósculos sedientos, pero algo hay… no existe tal cuerpo, al menos no vivo. Sólo un montón de huesos descarnados y enmohecidos que no ve porque sus ojos están opacos y ella en el trance de la locura. Es una mente perdida que usa el femenino cuerpo para visitar cementerios, hurgar tumbas, lograr hallar huesos fuertes, recién descarnados y masculinos que le satisfacen cuando termina sobre la tierra fúnebre masturbándose con ellos, fríos y sucios que le dan el sexo que pide cada día.
    No siente asco de la entrega ni del orgasmo, ni de su túnica semitransparente que, manchada de sangre, tierra y moho, aun deja ver su cuerpo voluptuoso; no siente asco de su sexo escurriendo lodo ni de su olor. Está satisfecha … como cada noche.
    Y ahí en las siniestras sombras, después del éxtasis, recompone su atuendo para regresar a casa en donde se recompone y en su soledad, regresa la cordura y es tan normal como cualquiera.

    Usuario twitter: @EnFucsia e-mail: mugritafh@gmail.com

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  3. «No te sentirás sola»

    Sentado, posando sus brazos en la mesa, golpeando ansiosamente los pies contra el piso; la misma mesa en la que tantas veces hicieron el amor. Miraba impacientemente hacia la puerta, sentía nervios, imaginando la escena que repetía en su mente con insistencia.
    Todo era igual a como se observaba desde las ventanas, llevaba meses espiándola, sintiendo celos de su nuevo novio. La oscuridad de la sala se teñía con el aroma sombrío de la muerte. Vigilaba el reloj una y otra vez, ese que veía desde fuera, mientras aquel maldito follaba a su mujer; maldiciéndolos y deseando sus muertes, se marchaba para que no lo descubrieran. Cuando llegaba a casa, su más oscuro y voyerista apetito lo hacía masturbarse frenéticamente, recordando las recientes escenas de sexo, y cerrando sus ojos, entraba en trance postorgásmico, lleno de ira y sed de venganza.
    Repentinamente, escuchó el manojo de llaves, su corazón empezó a palpitar aceleradamente, sudaba hielo. Furioso, tomó un puñal con su mano derecha, estaba decido, ya no había marcha atrás. Sigilosamente, se ubicó detrás de la puerta, aguardando que ésta se abriera. Contuvo la respiración, mientras veía con arrebato que el pasador giraba; ella abrió la puerta y entró.
    Sus miradas se cruzaron; instantáneamente, ella perfiló en su cara un gesto de confusión, combinado con terror; sus ojos parecían salirse de sus órbitas, su boca se abrió hasta más no poder, pero antes de gritar, él perforó su cuello. Se oyó un sonido profundo y viscoso, el puñal atravesaba su garganta, la sangre no se hizo esperar; ella intentó escapar, pero él le dio un gran empujón. Su cabeza dio contra el piso y su yugular seguía liberando chorros de sangre.
    Él se inclinó y la veía agonizar, pero su mirada no era de dolor ni de miedo, era de excitación; deseaba que la hiciera suya una vez más y así se lo pidió. La desvistió, abrió sus piernas e incrustó su pene erecto en su humedecida vagina; la folló con todas sus ganas, sería la última vez que lo haría. Ella no paraba de gemir su nombre, de aferrarse a sus brazos y decirle que lo amaba. Jadeando y sangrando se corrió, convulsionando entre el placer y la muerte. Él siguió embistiéndola, su pulso se tornaba lento, murió justo cuando él eyaculó en sus adentros. Fue un orgasmo de muerte doble.
    Luego, la vistió y la sentó en un sofá; ya lo había hecho, se sentía complacido. Suspiró, quizás de placer, quizás de arrepentimiento, estaba exhausto; mirando su pecho ensangrentado y su rostro inerte, exclamó: «¡Luces tan bella como siempre!» «No te preocupes, amor… no te sentirás sola».
    A la mañana siguiente, los medios de comunicación reportaban el acontecimiento: la muerte de una joven de 25 años, violada y acribillada en su departamento; y tomando su mano, el homicida, quien se cortó las venas con el mismo puñal que dio muerte a su amada. Para algunos, otro de tantos terroríficos crímenes en la ciudad; para otros, aquello fue amor.

    Twitter: @UnOctavoDia / Argentina / Email: smikfaa@gmail.com

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